Podría parecer que, una vez hemos elegido los azulejos, el suelo, el mobiliario y los electrodomésticos, ya hemos finalizado el proceso de diseño de nuestra cocina. Sin embargo, nos falta idear la que probablemente sea la mejor aliada de la decoración: la iluminación.

Los usos y capacidades de la iluminación van mucho más allá que la de simplemente alumbrar: tiene una increíble capacidad para transmitir sensaciones y crear ambiente, influye en nuestro estado emocional, es un excelente recurso para destacar virtudes y ocultar defectos y es clave en cuando a funcionalidad se refiere.

Por ese motivo, en el artículo de hoy vamos a definir algunos consejos sobre la iluminación de cocinas.

 

Conceptos básicos sobre iluminación

Antes de adentrarnos en cada una de las cualidades que debería cubrir la iluminación de nuestra cocina, es importante conocer y, sobre todo, entender, los conceptos que giran en torno a ella y que van a ser claves a la hora de elegir entre un tipo u otro:

  • Flujo luminoso: se trata de la cantidad de luz, medida en lúmenes, que emite cada bombilla.
  • Temperatura de color: mide el color que emite una bombilla o fuente de luz, medida en grados Kelvin. De esta forma, podemos diferenciar entre luces cálidas (que emiten menos de 3000k), neutras (que emiten de 3500 a 5300 K) y frías (más de 5300K). Así, la elección de una u otra dependerá del tipo de actividad que se desarrolle en cada estancia, el ambiente que queramos crear… por lo que se suele recomendar un tipo u otro de temperatura de color en función de la estancia.
  • Eficiencia lumínica: es la relación que hay entre el flujo luminoso que emite una bombilla, y su gasto en watios. De esta forma, de esta relación saldrá el consumo energético de la iluminación que escojamos. Así, las más eficientes del mercado son las luces LED, que gastan unos 40-100 lm/W), y las de bajo consumo (50-85 lm/W).
  • Iluminancia: mide la cantidad de luz que se expande en una estancia, y la unidad de medida es el lux (lx, lúmenes por metro cuadrado). Así, al igual que ocurre con la temperatura de color, suele haber una iluminancia recomendada para cada tipo de estancia.

¿Cómo debe ser la iluminación de la cocina?

Vistos los conceptos anteriores, ya podemos definir algunos de los aspectos clave que deberíamos tener en cuenta al escoger la luz de la cocina:

¿Cómo debería ser la temperatura de color? En términos generales, en la cocina debería primar el uso de una luz fría, ya que no modifica los colores, por lo que es idónea para el proceso de cocinado, en el que entran en juego tanto los olores y sabores, como las tonalidades de los ingredientes. En cualquier caso, si dentro de la cocina contamos con un espacio separado destinado al comedor, entonces podemos poner un segundo punto de luz con una luz más cálida, para crear ambiente.

¿Cuánta iluminancia debería haber? La iluminación principal de la cocina (por ejemplo, la emitida por una lámpara de techo), debe ofrecer una iluminancia mínima de 300 lux, aunque para la zona de trabajo podría ascender a los 500-600 lux (para ello, podríamos ayudarnos, de nuevo, de distintos puntos de luz, por ejemplo, colocados bajo el mobiliario).

¿Y sobre la eficiencia lumínica? En este caso, siempre recomendamos el uso de bombillas LED y de bajo consumo que, aunque inicialmente supondrán una mayor inversión, a la larga supondrán un ahorro tanto económico, como energético, siendo. Además, contribuimos con ellas a la eficiencia energética.

 

Opciones de iluminación para la cocina

En cualquier tipo de estancia, la clave para conseguir una buena iluminación va a estar en aprovechar al máximo la entrada de luz natural (con una buena orientación del mobiliario, la elección de tonalidades claras, el uso de cortinas translúcidas e, incluso, la utilización de espejos), y compaginarla con el uso de diferentes puntos de luz. De este modo, además de la luz general de techo, podemos completar nuestra iluminación con diferentes soluciones y accesorios. En Davinia les ofrecemos un amplio catálogo que incluye, entre otros:

Luces con sensores de movimiento y regulación de intensidad, para debajo del mobiliario.

 

 

 

Iluminación para los zócalos.

 

 

Iluminación para vitrinas en perfiles.

 

 

 

Bases iluminadas.

 

 

Baldas iluminadas.

 

 

Les invitamos a echar un vistazo a la sección de iluminación de Davinia. Además, ya saben que pueden venir a visitarnos a nuestro showroom, situado en Paseo de la Castellana 98 (junto al metro Nuevos Ministerios). Será un placer atenderles.

Davinia Decoración

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