Los metros cuadrados disponibles, las necesidades de la familia y la disposición estructural de la estancia son algunos de los factores que van a influir en el diseño de la cocina y, en concreto, en la distribución del mobiliario.

Por esa razón, antes de meternos en la tarea de seleccionar el material de los muebles, el tipo de encimera, las tonalidades y los acabados, debemos sentarnos, plano en mano, a planificar cómo visualizamos y, sobre todo, cómo podemos llevar a la práctica nuestros planes. Y lo mejor es rodearnos de profesionales que puedan aconsejarnos.

Así, desde Davinia les queremos invitar a visitarnos en nuestro showroom, situado en Paseo de la Castellana, 98. Allí, no solo podrán ver de primera mano algunos de nuestros modelos, sino que serán asesorados por interioristas y diseñadores, para conseguir una cocina que se adapte a sus necesidades y deseos.

 

 

Claves para elegir la distribución del mobiliario de la cocina

A priori, son varios los factores que se deben tener en cuenta:

  • Como decíamos, el primero y más fundamental, las medidas, ya que hay determinadas distribuciones que requieren de amplitud. Por eso, el primer paso será medir las paredes (largo, ancho y altura).
  • Además de los metros cuadrados, influye la forma de la estancia: cocinas estrechas y largas, cocinas cuadradas, cocinas con paredes desiguales…
  • Los elementos estructurales serán otro factor a tener en cuenta: número de ventanas, disposición de las mismas, distribución de enchufes, radiadores, puntos de gas y agua, desagües…
  • El número de miembros de la familia: aunque se trata de un factor menos relevante, influirá mucho a la hora de definir la cantidad de espacio de almacenaje necesario, si debemos facilitar una zona de comedor con una mesa amplia o basta con una barra para dos…
  • Por supuesto, clave será también si se trata de una cocina abierta o cerrada.
  • Y, casi lo más importante de todo, debemos definir el ‘triángulo de trabajo’.

 

cocina blanca a medida

 

¿Qué es el ‘triángulo de trabajo’?

Entendemos por ‘triángulo de trabajo’ a las tres zonas clave dentro de una cocina, y sobre las que se debe basar el resto de la distribución:

  • Zona de cocción: se compone, básicamente, de horno, placa y microondas, por lo que deberá estar cerca de toma de gas, de luz, de salida de humos….
  • Zona de lavado: incluye el fregadero, lavavajillas… lo que requiere tener a mano la toma de agua y puntos de luz.
  • Zona de almacenaje: muebles altos, bajos, auxiliares, cajones, frigorífico, congelador….

Así, hay varios aspectos que se deben tener en cuenta para crear una cocina funcional:

  • La distancia entre las zonas debería encontrarse entre 1,2 y 2,5 metros.
  • La suma de los tres lados, es decir, la distancia total entre los tres puntos del triángulo, no debería ser menor a los 4 metros (aunque esto dependerá del espacio disponible), ni superior a los 8 metros.
  • Deberemos evitar, en la medida de lo posible, poner grandes obstáculos entre ellas, como muebles, una barra…
  • También debemos impedir que estos tres puntos se conviertan en zonas de paso dentro de la vivienda.

 

Tipos de distribución para tu cocina

Partiendo de todos los aspectos anteriores, podremos diseñar la distribución adecuada para nuestra cocina. De este modo, hoy vamos a nombrar por encima cuáles son las más comunes, aunque lo trataremos en profundidad en el siguiente artículo de nuestro blog:

  • Cocinas en U: el mobiliario se distribuye en torno a tres paredes, proporcionando amplitud y mucho espacio de trabajo. Además, las tres zonas estarán próximas entre ellas.

 

 

  • Cocinas lineales: una única pared, perfectas para cocinas más estrechas, pequeñas e, incluso, abiertas al salón.

 

 

  • Distribución en L: el mobiliario se instala en dos paredes, lo que permite dejar espacio libre en la cocina para, por ejemplo, instalar una barra o mesa.

 

 

  • Mobiliario en paralelo: se cubrirán dos paredes enfrentadas, por lo que no se recomienda en cocinas estrechas. Así, podríamos instalar dos zonas del triángulo en una pared y la tercera en la otra.

 

 

  • Cocinas con isla: es posiblemente la distribución más amada. Ofrece un gran espacio de trabajo, de almacenaje, aunque requiere de un espacio bastante amplio.

 

 

  • Cocinas con barra o península: es una opción perfecta para cocinas abiertas al salón. Ofrecen una zona extra de almacenaje o de trabajo y, a la vez, cierran visualmente el espacio.

 

 

Recuerden que les estamos esperando en Paso de la Castellana, 98, Madrid. O, si lo prefieren, pueden ponerse en contacto con nosotros en nuestra página web.