Los metros cuadrados disponibles, las necesidades de la familia y la disposición estructural de la estancia son algunos de los factores que van a influir en el diseño de la cocina y, en concreto, en la distribución del mobiliario. Por esa razón, antes de meternos en la tarea de seleccionar el material de los muebles, el tipo de encimera, las tonalidades y los acabados, debemos sentarnos, plano en mano, a planificar cómo visualizamos y, sobre todo, cómo podemos llevar a la práctica nuestros planes. Y lo mejor es rodearnos de profesionales que puedan aconsejarnos. Así, desde Davinia, especialistas en cocinas de lujo en Madrid, Málaga y Mallorca, les invitamos a visitar nuestras

Tradicionalmente, a la hora de diseñar una cocina se partía de lo que llamamos el triángulo de trabajo, que fija tres zonas clave y bien diferenciadas (cocción, lavado y almacenaje), para así optimizar al máximo su distribución y hacer que la cocina fuera lo más cómoda y eficiente posible. Hoy en día esas tres zonas siguen siendo prioritarias, aunque es cierto que la cocina ha ido adquiriendo un mayor protagonismo dentro del hogar, convirtiéndose en un punto de encuentro familiar, e incluso incorporando nuevas zonas como una dedicada al estudio, al trabajo, al café… Sin embargo, el post de hoy va a estar dedicado a una de las partes del triángulo de

d
Sed ut perspiclatis unde olnis iste errorbe ccusantium lorem ipsum dolor